lunes, noviembre 29, 2010

Hoy



Hoy,

el frío

la lluvia,

la nieve,

el sol ...

y TÚ !!

( Mi niño de nanas ,de juegos de hadas de sueños eternos de Dioses y más... )


CHE FECE... IL GRAN RIFIUTO


A algunos hombres les llega un día
en que deben el gran Sí o el gran No
decir. De inmediato se revela quién tiene
preparado en su interior el Sí, y diciéndolo
avanza en el honor y en su convicción.
Aquél que se negó no se arrepiente. Si otra vez le preguntaran,
no, diría de nuevo. Y sin embargo lo agobia
aquel no -justo- durante toda su vida.

Kavafis

sábado, noviembre 27, 2010

Y trás el cristal... la lluvia

Los dias lluviosos me invaden de melancolía, he preparado un té y lo he tomado a sorbitos mirando la lluvia caer a través de la ventana , a mi mente ha venido Cortázar y su "aplastamiento de las gotas" mientras las observaba resbalar por el otro lado del cristal.

"Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío..."



y tras el vacio , de repente me ha llegado el recuerdo de la serenidad de tus grandes ojos, el recuerdo de tu suave cabello negro azabache, de tus manos, que ofrecian trozos de sueños, y de tus besos de lilas, que regalaban la eternidad... de repente... tu eterna sonrisa clara y radiante se podía vislumbrar claremente trás el cristal...

sábado, marzo 13, 2010

No se puede olvidar aquello que se recuerda

El amor por tu país es doblemente sentido cuando es dejado forzosamente...echas de menos el sol, el aire, el viento, el calor ,el frío y los colores de la idolatrada bandera...

Partieron sin haber viajado, algunos, más allá de Jaén ó el lugar de la mili, iban totalmente a ciegas, sin conocer la cultura, ni la lengua, ni al patrón ...


El viejo autobús repleto de andaluces cruzaba despeñaperros con destino Irún, el silencio abismal era interrumpido por lamentos al unísono de hombres y mujeres a la vez que un fuerte nudo se les agarraba a sus gargantas al dejar atrás Andalucia. en el maletero y la baca llevaban sus pertenecias en grandes y pesadas maletas de madera muchas de ellas atadas con cuerdas y candados. Dentro del autobús no había mucha conversación, las mentes estaban entretenidas con lo que dejaban atrás , casas, pertenencias , familias enteras... y la incertidumbre de lo que encontrarían en adelante.
Al amanecer el autobús entraba en Irún. Deteniéndose en la puerta del instituto nacional de la emigración, a todos los portadores de contratos se les hacia una exploración rutinaria de pulmones, control de vacunas, revisión de boca y vista.Carlota que contaba con 4 años y su hermano de 6 esperaban a sus padres en la gran entrada, junto a los otros niños compañeros de viaje, jugaban a deslizarse en los grandes asientos de skay . La espera duró aproximadamente una hora hombres y mujeres salían por el pasillo del fondo dirección a la entrada para reunirse con sus hijos, en sus manos portaban la documentación de aptitud para el cumplimiento de sus contratos en Francia y una bolsa de cortesía con una lata de atún , otra de sardinas, foie gras y una barra de pan.
El viejo autobús estaba esperando en la puerta, los andaluces volvieron a subir a el ocupando sus asientos, se dirigían a cruzar la frontera y tras de ella su destino final en compañía, bordeaux.
Durante el trayecto alguien había sacado un cassette "Adiós mi España querida " , la famosa canción del emigrante comenzó a sonar a todo volumen dentro de aquel autobús , la emoción contenida dejaba de serlo, las lágrimas saltaban de los ojos los de hombres y mujeres , que permanecían en profundo silencio
Carlota viajaba al lado de su hermano -


-¿ por qué lloran sejo?-
- porque salimos de españa y no sabemos donde vamos-

Carlota no entendía aquella frase, ella permanecía tranquila porque sabía que su padre guardaba en el bolsillo de su chaqueta la dirección a dónde ellos iban.


Una parada en seco no dejó terminar la canción, dos policias franceses subieron al autobús pidiendo pasaportes, fuera, dos más, inspeccionaban el maletero y la baca, Carlota llebaba cogida a su cintura una carterita de croché color rojo que su abuela materna le había hecho cómo regalo de despedida, se sentía orgullosa de su pasaporte, quería entregarlo ella misma y un ratito antes su madre se lo habia dado para que lo metiese en su bolso, en la foto lucia los mismos totos cogidos con las borlas rojas , la carterita llevaba tres botones , sus dedos se escasquillaban con el central, el policia esbozó una pequeña sonrisa mientras Carlota torpemente sacaba su pasaporte.



De pie en la entrada
Extranjero y extraño,
He viajado
Desde el mar hasta el desierto,
El canto ha cruzado ríos,
La lengua está embotada,
El rapsoda ha viajado sin su voz.
Aquí estoy, pues,
En una tierra extraña,
Entre un pueblo extraño,
Gallo solitario en la paradera.
De pie en la entrada,
Frío y solo,
Con tierra de mi pueblo
En un amuleto de piel
Con fotos y un mechón
De la mujer que amaba
.

(Olu Iguibe)

Al mediodia el autobús llegaba a la estación de tren de Bordeaux, se tardó más de media hora en tener fuera del autobús todo el equipaje. Aquel grupo de personas apenas se habian cruzado las palabras y de repente una sensación de camaraderia recorria el ambiente, los niños se quedaban al encargo de las maletas, mientras, los adultos entraban un par de ellas a la estación, allí se quedaban custudiando las mujeres, eran los hombres quienes daban los portes, con la última maleta Carlota y su hermano tiraban de ella arrastrándola queriendo seguir los pasos de su padre.


El padre de Carlota compró 4 billetes de tren con destino a Amiens, tendrian que hacer trasbordo en Paris.
Las familias españolas permanecian unidas en el anden, cada una llevaba un destino y un horario diferente, las primeras eran acompañadas por el resto hasta que se acomodaban en el vagón El tren de Carlota salía a las 17, 15, desde la ventanilla una vez acomodados se podía ver un pequeño grupo de personas con grandes maletas que levantaban los brazos para decirles adios.

Al comenzar el tren su marcha Carlota observó detenidamente al resto de pasajeros e hizo su primera observación en el nuevo país en voz alta a su madre

- Mamá , aquí la gente no sabe hablar-

Su madre con una mezcla de dulzura y tristeza, esbozó una sonrisa, la acurrucó fuertemente junto a ella y la invitó a dormir.




martes, febrero 16, 2010

Carlota


Se recreaba despacio en el paisaje pintado de verde con grandes colinas repletas de frondosos arboles, solía ir a menudo allí, desde que llegó a Pamplona 18 años atrás, éste era el lugar que más le habia impactado, a pesar del tiempo seguia siendo su sitio más querido de Iruña, recordaba la primera vez que llegaba allí de la mano de Ernesto, 20 minutos sorteando curvas pronunciadas tras las cuales el reloj se paraba al vislumbrar un cachito de paraiso. Era un paisaje que le recordaba los años felices de su infancia y adolescencia vividos en Francia y a la vez atípico para unos ojos acostumbrados a paisajes andaluces desde hacía ya algunos años.
Tomaba su café a sorbitos pequeños, en el mirador de aquella venta del valle de la Ulzama,a veces le gustaba mirar hacia el interior, la mesa de la esquina, en el gran ventanal ,seguia estando alli.

- esta mesa me augura los mejores presagios-



recordaba a Ernesto ,repitiendo su frase cada vez que se sentaban frente a ella y pese a los años , allí estaba la mesa que fué testigo de tiempos de felicidad entre él y ella, pese al tiempo, perenne sin caducidad, sin Ernesto, y sin su frase


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