
la lluvia,
el sol ...
y TÚ !!



Partieron sin haber viajado, algunos, más allá de Jaén ó el lugar de la mili, iban totalmente a ciegas, sin conocer la cultura, ni la lengua, ni al patrón ...

El viejo autobús repleto de andaluces cruzaba despeñaperros con destino Irún, el silencio abismal era interrumpido por lamentos al unísono de hombres y mujeres a la vez que un fuerte nudo se les agarraba a sus gargantas al dejar atrás Andalucia. en el maletero y la baca llevaban sus pertenecias en grandes y pesadas maletas de madera muchas de ellas atadas con cuerdas y candados. Dentro del autobús no había mucha conversación, las mentes estaban entretenidas con lo que dejaban atrás , casas, pertenencias , familias enteras... y la incertidumbre de lo que encontrarían en adelante.
Al amanecer el autobús entraba en Irún. Deteniéndose en la puerta del instituto nacional de la emigración, a todos los portadores de contratos se les hacia una exploración rutinaria de pulmones, control de vacunas, revisión de boca y vista.Carlota que contaba con 4 años y su hermano de 6 esperaban a sus padres en la gran entrada, junto a los otros niños compañeros de viaje, jugaban a deslizarse en los grandes asientos de skay . La espera duró aproximadamente una hora hombres y mujeres salían por el pasillo del fondo dirección a la entrada para reunirse con sus hijos, en sus manos portaban la documentación de aptitud para el cumplimiento de sus contratos en Francia y una bolsa de cortesía con una lata de atún , otra de sardinas, foie gras y una barra de pan.
El viejo autobús estaba esperando en la puerta, los andaluces volvieron a subir a el ocupando sus asientos, se dirigían a cruzar la frontera y tras de ella su destino final en compañía, bordeaux.
Durante el trayecto alguien había sacado un cassette "Adiós mi España querida " , la famosa canción del emigrante comenzó a sonar a todo volumen dentro de aquel autobús , la emoción contenida dejaba de serlo, las lágrimas saltaban de los ojos los de hombres y mujeres , que permanecían en profundo silencio
Carlota viajaba al lado de su hermano -
-¿ por qué lloran sejo?-
- porque salimos de españa y no sabemos donde vamos-
Carlota no entendía aquella frase, ella permanecía tranquila porque sabía que su padre guardaba en el bolsillo de su chaqueta la dirección a dónde ellos iban.
Una parada en seco no dejó terminar la canción, dos policias franceses subieron al autobús pidiendo pasaportes, fuera, dos más, inspeccionaban el maletero y la baca, Carlota llebaba cogida a su cintura una carterita de croché color rojo que su abuela materna le había hecho cómo regalo de despedida, se sentía orgullosa de su pasaporte, quería entregarlo ella misma y un ratito antes su madre se lo habia dado para que lo metiese en su bolso, en la foto lucia los mismos totos cogidos con las borlas rojas , la carterita llevaba tres botones , sus dedos se escasquillaban con el central, el policia esbozó una pequeña sonrisa mientras Carlota torpemente sacaba su pasaporte.
De pie en la entrada
Extranjero y extraño,
He viajado
Desde el mar hasta el desierto,
El canto ha cruzado ríos,
La lengua está embotada,
El rapsoda ha viajado sin su voz.
Aquí estoy, pues,
En una tierra extraña,
Entre un pueblo extraño,
Gallo solitario en la paradera.
De pie en la entrada,
Frío y solo,
Con tierra de mi pueblo
En un amuleto de piel
Con fotos y un mechón
De la mujer que amaba.
(Olu Iguibe)



